Las enfermedades pueden ser clasificadas de muchas formas, entre ellas, pueden clasificarse entre enfermedades que afectan a hombres y a mujeres. Pues bien, las mujeres tienen más enfermedades que les afecten sólo ellas que los hombres. Y esto es debido a nuestro sistema hormonal.

Algunas enfermedades pueden ser exclusivamente de mujeres y otras pueden afectar a ambos sexos, aunque la mayor prevalencia pertenece a las mujeres como puede ser la fibromialgia, cáncer de mama o las patologías tiroideas. Pero entre las patologías que sólo afectan a mujeres encontramos los miomas uterinos, la amenorrea, dismenorrea, irregularidades del ciclo menstrual, hipogonadismo femenino, hipersecreción de los ovarios, o el famoso síndrome premenstrual entre otras.

El síndrome premenstrual, en algunas ocasiones ha sido sujeto de mofa para referirse a un comportamiento psicológico alterado por parte de la mujer y es un gran desconocido por algunos sectores de la población, aunque afortunadamente cada vez son más las personas que consideran a esta afección una patología seria que puede ser tratada. Pues en naturopatía podemos abordar esta patología de forma natural y ofrecer una alternativa eficaz y segura para el síndrome premenstrual.

Aunque todavía no se sabe mucho sobre este síndrome, no se han demostrado las causas exactas y tampoco existen pruebas de laboratorio que puedan detectarlo, vamos a explicar en qué consiste, cuáles son sus síntomas, las opciones naturales avaladas y estudiadas por la ciencia y sus precauciones. Todo esto para intentar dar visibilidad a una patología que sufren entre el 30-40% de las mujeres en edad reproductiva y que puede ser tratada con éxito.

¿Qué es el síndrome premenstrual?

El síndrome premenstrual  es el padecimiento de una amplia gama de signos y síntomas que pueden variar de intensidad desde apenas notorios a severos y que se presentan en la segunda mitad del ciclo menstrual (14 días después del primer día del último ciclo menstrual) y que suelen desaparecer al comienzo del siguiente ciclo (1º-2º día).

Vía: womenshealth.gov

Síntomas

La lista de signos y síntomas (incluida su intensidad) del síndrome premenstrual es muy larga y suele variar entre mujeres, pero los principales son:

  • Tensión emocional o ansiedad.
  • Estados depresivos.
  • Tendencia al llanto.
  • Cambios de humor.
  • Irritabilidad.
  • Ansiedad por algunos alimentos (antojos).
  • Insomnio
  • Cambios en la libido.
  • Dificultad en la concentración.
  • Dolores musculares.
  • Dolores de cabeza.
  • Cansancio físico y emocional.
  • Aumento de peso por retención de líquidos.
  • Hinchazón abdominal.
  • Dolor en los senos.
  • Alteraciones en el tránsito intestinal.
  • Brotes de acné.

Vía: 102nueve.com

Muchas mujeres que sufren este tipo de síntomas pueden sacar adelante su vida cotidiana debido a que el dolor u otros signos no les incapacitan, y aunque muchos son incómodos y dificultan el día a día, pueden seguir adelante. Pero cuando estos síntomas toman una intensidad elevada y se vuelven incapacitantes todos los meses, se le denomina trastorno disfórico premenstrual.

Causas

Las causas que rodean al desarrollo de este tipo de síndrome no se han determinado, pero podemos englobar algunos factores que pueden influir en su desarrollo:

  • Los cambios cíclicos en las hormonas. Las mujeres somos unas grandes gestoras hormonales, a diferencia de los hombres que tienen que lidiar sólo con una hormona sexual (testosterona), nosotras tenemos que lidiar con varias, la progesterona y los estrógenos que suben y bajan sus niveles cada 28 días con todo lo que eso acarrea. Lo dicho, unas gestoras hormonales.
  • Cambios en algunos neurotransmisores. El déficit de un neurotransmisor llamado serotonina podría ser el culpable de poder manifestar algunos de los síntomas del síndrome premenstrual.
  • Depresión. Algunas mujeres que presentan depresión, se cree que pueden ser más proclives a desarrollar este tipo de problemas.
  • Respuesta diferente ante algunas hormonas. Algunas mujeres pueden responder de forma diferente ante la secreción de algunas hormonas que forman parte del ciclo menstrual.
  • Algunos factores ambientales, sociales, culturales, biológicos y psicológicos pueden afectar.

Tratamiento convencional

Todo depende de la gravedad y el grado de intensidad de los síntomas y su eficacia varía de una mujer a otra, pero la medicina convencional nos puede ofrecer antidepresivos (inhibidores de la recaptación de la serotonina) para reducir los síntomas depresivos, antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) para los dolores mamarios o los dolores menstruales, diuréticos para bajar el aumento de peso por retención hídrica o anticonceptivos orales (que suspenden la ovulación y por lo tanto se anulan todos los efectos que tienen que ver con ella). Pero sabemos todas, este tipo de medicación tiene efectos secundarios y entra dentro de la interpretación individual de cada mujer el valorar si anular su ovulación y tomar antidepresivos es la solución que quiere para su problema.

Tratamiento naturopático

Pero por suerte, la naturopatía puede ofrecernos una recomendación muy estudiada por la ciencia para aliviar el síndrome premenstrual. Hablamos del sauzgatillo (Vitex agnus castus), una planta que es conocida tradicionalmente por su efecto anafrodisiaco en los hombres, ya que los monjes la usaban en la antigüedad para enfrentarse al voto de castidad. Pero esta planta medicinal nos ofrece una preciosa ayuda femenina debido a su capacidad para reequilibrar las secreciones hormonales femeninas sin necesidad de contener hormonas en su composición.  El sauzgatillo se usa tradicionalmente como tratamiento complementario ayudando a las manifestaciones que se presentan durante la menopausia o el síndrome premenstrual.

En 2007, la Agencia Europea del Medicamento (EMA) gracias a sus conclusiones e investigaciones científicas incluyó el sauzgatillo debido a que se aprobó su uso continuado durante 3 meses pudiendo ser un tratamiento efectivo para el síndrome premenstrual.

Los principios activos que le otorgan sus acciones farmacológicas son: flavonoides, ácidos grasos poliinsaturados (ácido linoleico), iridoides heterosídicos (aucubósido y agnúsido), aceite esencial (1,8-cineol) y terpenos. El mecanismo de acción en se basa en reducir la secreción de prolactina de la glándula pituitaria mediada por el efecto sobre los receptores de dopamina D2. Además, inhibe la liberación de FSH (hormona folículo estimulante) y estimula la liberación de LH (hormona lutehinizante), lo que lleva a un aumento en el nivel de progesterona y posteriormente deteriora los niveles de estrógeno. Por lo que, debido a sus efectos dopaminérgicos, puede mejorar los trastornos físicos y los trastornos mentales del sueño. Pero para resumir y entenderlo de manera más fácil, estabiliza la producción de progesterona, estrógenos y prolactina (si está aumentada en sangre provoca dolor mamario).

Vía: verywellhealth.com

Esta planta ha sido sometida a grandes estudios para asegurarnos de que es un alternativa segura y eficaz a la hora de abordar el síndrome premenstrual. Uno de los estudios que midieron su seguridad y eficacia, lo elaboró la Comisión Alemana que aprobó el uso del sauzgatillo para irregularidades del ciclo menstrual, alteraciones premenstruales y mastodinia (dolor en las mamas). Tras evaluar todos los datos disponibles sobre seguridad humana de las monopreparaciones de sauzgatillo y los datos disponibles parecieron indicar que Vitex agnus castus (sauzgatillo) es una medicina herbal segura.

Aunque las terapias médicas pueden ser eficaces a la hora de tratar un síndrome premenstrual, en todas ellas predominan los efectos secundarios. Por ello, el uso de la fitoterapia para abordar nuestro síndrome premenstrual puede ser una gran alternativa dado que rara vez tiene efectos secundarios, por lo que el sauzgatillo puede considerarse un tratamiento eficaz y bien tolerado para el alivio de síntomas del síndrome premenstrual leve y moderado.

Estilo de vida

Alguna pauta que nos puede ayudar a lo hora de manejar nuestro síndrome premenstrual puede ser algún cambio en nuestra alimentación. Siempre partiendo de la base de que seguimos una dieta saludable y equilibrada cuya base son las frutas, verduras, hidratos de carbono complejos y granos enteros, proteínas de calidad y en su justa medida, frutos secos y semillas.

Evitando siempre las bebidas carbonatadas y azucaradas, los azúcares rápidos, la bollería industrial, las harinas refinadas, los dulces, la comida rápida y los ultraprocesados.

Cuando padecemos este tipo de patologías siempre nos entran ganas de comer dulce, hidratos de carbono de cadena corta y alimentos ultraprocesados. Asumimos que esto es normal, pero que sea normal no significa que esté bien y sea bueno para nuestra salud. Tampoco nos vamos a castigar por comer algún chocolate, lo que debemos evitar es comernos la tableta entera. Pero sí que debemos evitar comprar este tipo de alimentos y tener a nuestra disposición sustitutos más saludables como puede ser el plátano en rodajas con crema de cacahuete o los dátiles que pueden proporcionarnos la saciedad que necesitemos en ese momento. Intenta evitar sobre todo en esos días, el gluten (que es una molécula proinflamatoria y agravará los síntomas), los azúcares simples y rápidos, los lácteos y las bebidas estimulantes.

Vía: netdoctor.es

En muchas ocasiones, puede suponer un esfuerzo, sobre todo si estás acostumbrada a recurrir a este tipo de alimentos, pero debes de tomártelo como un cambio de hábitos para tu propio beneficio y tu salud. Verás cómo notas la mejoría enseguida, te sentirás mucho mejor sobre todo si tomas este hábito definitivamente.

Como siempre, desde la naturopatía recomendamos fervientemente que el ejercicio y la actividad física adecuadas a cada persona, formen parte de tu vida. Vamos a producir endorfinas que ayudarán a la mejora de nuestro estado de ánimo y, además, optimizaremos nuestro metabolismo.

Dormir lo suficiente cada día es importantísimo para el mantenimiento de la salud. Debemos de tener en cuenta que la calidad del sueño, además de las horas adecuadas a cada persona, es vital para que nuestras células trabajen de forma adecuada y podamos tener un restablecimiento de nuestra salud. Dormir bien y tener un sueño de calidad es imprescindible.

Por último, podemos tomar otras herramientas como los suplementos vitamínicos ricos en vitaminas del complejo B (imprescindibles para el buen desarrollo del sistema nervioso), flores de Bach, técnicas de meditación o la acupuntura, que puede ayudarnos muchísimo.

Precauciones de uso

El sauzgatillo, como cualquier planta medicinal, tiene principios activos que pueden interferir con otras terapias o provocar efectos indeseados en presencia de algunas situaciones excepcionales por lo que debemos abstenernos de ingerir o consultar a un naturópata o un médico que conozca la fitoterapia en las siguientes situaciones:

  • No tomar en caso estar tomando algún tipo de terapia hormonal o anticonceptivos.
  • Como afecta a los niveles de estrógenos, no tomar si padece endometriosis, fibroma uterino, cáncer de mama, útero u ovarios.
  • Puede interferir en la eficacia de los tratamientos de la fertilización in vitro. El tratamiento puede tomarse perfectamente antes del tratamiento para regular los niveles hormonales femeninos, pero no durante el procedimiento in vitro. Para este tipo de situaciones consulte con un naturópata.
  • No tomar en caso de embarazo y lactancia.
  • No se recomienda su uso si padece Parkinson y está en tratamiento. El sauzgatillo contiene sustancias dopaminérgicas y el tratamiento convencional para el Parkinson consiste en administrar L-dopa, por lo que podría interferir con su tratamiento.
  • Se recomienda ingerir el tratamiento con el estómago lleno, sobre todo si se padece gastritis.

Como ves, el síndrome premenstrual está considerada una patología, en la mayoría de los casos, afortunadamente no es grave, pero si la padeces, no dudes en consultar a un naturópata, puedes recibir consejos y recomendaciones individualizadas que te ayudarán a regular tu ciclo menstrual y todos sus síntomas. Podemos mejorar nuestra calidad de vida gracias al poder de que nos ofrece la naturaleza de una manera segura y eficaz de la mano de profesionales que saben cómo ayudarte. Anímate a introducir pequeños cambios que incrementen tu salud y cultiva tu bienestar.


Información elaborada por Elena Cerro, colaboradora de la Escuela Superior de Naturopatía del Grupo Thuban.