La reflexología podal es una terapia manual basada en la estimulación de ciertos puntos en los pies que están conectados a través del sistema nervioso con todos los órganos del cuerpo. Recomendada por la OMS como terapia complementaria a la medicina convencional, la reflexología podal se basa en la aplicación de masajes específicos en zonas, puntos y áreas de los pies que corresponden a cada uno de los órganos, glándulas y estructuras de nuestro cuerpo.

Entrevistamos a  Petra Almazán, directora del departamento de reflexología podal de Philippus Thuban para conocer un poco más sobre esta terapia milenaria.

Reflexología podal

¿Cuáles son los trastornos que mejor trata la reflexología podal? ¿En cuáles es especialmente efectiva?

La reflexología es útil en todo tipo de alteraciones, tanto físicas como psicosomáticas o emocionales. Aun no habiendo ningún problema, nunca viene mal un masaje en los pies, puesto que proporciona una sensación muy agradable de bienestar, relajación, equilibrio y armonía inusual.

Es especialmente efectiva en casos de estrés, ansiedad, depresión, nerviosismo, insomnio. También en problemas digestivos de origen nervioso o funcionales como estreñimiento, digestiones pesadas, reflujo, colon irritable, colitis ulcerosa. Deficiencias cardio-respiratorias, taquicardias, hipertensión, dolor o pesadez de piernas, retenciones, alergias, asma, catarros. Alivio del dolor en casos de metatarsálgias, juanetes, pies cavos, planos…

Los pies son un perfecto holograma de todo nuestro ser. En ellos están localizados los órganos en sus diferentes zonas pero, ¿cómo  explicarías tú la parte más psicológica y emocional que también se aborda con la reflexología podal?

Efectivamente los pies son un perfecto holograma. Si contemplamos un pie desde su borde interno, nos recuerda el perfil de una persona sentada, con la imagen perfecta de su columna vertebral, según sea su arco.

Un pie con un arco elevado, se suele relacionar con una gran curvatura lumbar.

El dedo gordo refleja nuestra cabeza, el intelecto, la capacidad que tenemos para organizar nuestra vida. Si es potente, su dueño tendrá una inteligencia superlativa, una mente privilegiada.

Cada órgano o cada víscera está relacionada con emociones. Cuando tratamos estas zonas reflejas, estamos propiciando un mejor funcionamiento fisiológico y a la vez estamos estabilizando las emociones que las rigen.

Por ejemplo, una persona con problemas digestivos, frecuentemente suele tener algún conflicto en su vida que no acaba de digerir, de procesar o de asimilar

“La reflexología podal es un mapa de nuestra salud a través de los pies”

¿En qué situaciones, casos o personas está contraindicada la reflexoterapia?

La reflexoterapia no se debe aplicar o está contraindicada en problemas cardiovasculares o vasculares graves. Cuando una persona tiene fiebre alta o febrílula hay consultar con el médico. Tampoco debe aplicarse cuando existe micosis, hongos o papilomas en los pies. En heridas o úlceras varicosas en pies o piernas y cuando exista amenaza de aborto no se debe tratar mientras persista. Si una persona tiene un dolor agudo no hay que tratar y se debe acudir a urgencias.

¿Qué destacarías tú como importante de la reflexoterapia y que la gente no suele conocer o suponer?

Es conveniente saber que, la reflexoterapia tiene la capacidad de estimular las fuerzas autocurativas que pueden estar bloqueadas, inhibidas o adormecidas en nuestro interior. De esta manera se puede devolver a nuestro organismo la posibilidad de sanar cuerpo y mente.

Otra de las cosas importantes a tener en cuenta, es que a través de los pies y gracias a las múltiples terminaciones nerviosas del sistema nervioso autónomo, situadas en ellos, actuaremos estimulando y/o inhibiendo por vía refleja los órganos, las vísceras, las glándulas, los tejidos, los sistemas, los fluidos y las estructuras internas para corregir cualquier posible disfunción.

Para mí, este tipo de técnicas o terapias naturales, son complementarias, es decir, pueden combinarse y creo que así debería ser, en la medida de lo posible, con la medicina alopática o las terapias convencionales.

¿Qué tipos de formaciones en Reflexoterapia podemos encontrar en Philippus Thuban?

Pues una formación completa que nos permita ejercer de reflexoterapeutas bien formados, en en Philippus Thuban se imparten dos cursos de 9 meses cada uno: el de nivel básico y el de nivel superior.

El nivel básico está dividido en dos módulos. En el módulo I, aprendemos a localizar y tratar todos los sistemas corporales y las técnicas más idóneas para cada zona a fin de normalizar su funcionamiento.

El módulo II lo dedicamos a aprender a tratar estos sistemas de acuerdo a las alteraciones, disfunciones o problemas como por ejemplo, estrés, ansiedad, alergias, asma, estreñimiento, hernia de hiato, metatarsálgias, dolores mentruales, etcétera. Además se ve el componente emocional que puede estar implícito en cada conflicto.

En el nivel superior se enseña a trabajar con técnicas tridimensionales coordinando el trabajo de las dos manos. De esta forma entramos a un nivel más profundo lo que nos permite llegar a la raíz del problema pero sin dañar. Se aprende reflexoterapia de la Mano, del Cráneo y Auriculoterapia. Nos introducimos en la Medicina Tradicional China para poder realizar un tratamiento más holístico y ayudarnos de las relaciones energéticas entre órganos y vísceras.

Para concluir hacemos unas liberaciones o desbloqueos somatoemocionales en los pies, para liberar a la persona de lastres del pasado. Es una técnica aplicada al pie de la terapia Sacro-Craneal del Dr Upledger.

Conoce el programa del curso de reflexología podal en Philippus Thuban