La Acupuntura es una técnica de la Medicina Tradicional China con numerosos usos a estudiar, cada uno de ellos relacionados con un punto de acción en nuestro cuerpo. En este caso os hablamos de una de las más usadas como es la llamada “Tortuga Celestial”.

Acupuntura

El método de la tortuga celestial

La  “Tortuga celestial” o “Tortuga abdominal”  es un método de acupuntura abdominal  que fue desarrollado en el siglo XX,  en  China por el Dr. Bo Zhi Yun.  Además de resultar altamente eficaz es prácticamente indoloro ya que, en la zona del abdomen, hay menor sensibilidad de la punción.

La “Tortuga celestial” está indicada en  patologías crónicas y/o de difícil resolución, en patologías de desequilibrio funcional de los órganos internos, también en casos de patologías que con acupuntura tradicional no hayan obtenido respuesta, en demencia senil, hipertensión, patologías cardiovasculares, cefaleas y patologías osteomusculares y osteoarticulares  como artritis, artrosis, espondilopatías, hernias discales, síndrome del túnel carpiano, epicondilitis, epitrocleitis, esguinces, etc…

La teoría de microsistemas

El método de la “tortuga celestial” está  basado en la teoría de “Distribución de Qi por el ombligo” y en la  “Teoría de microsistemas”. Para conocer más en profundidad este método y las teorías en las que se sustenta, hemos hablado con  Javier Barañano, profesor del departamento de Medicina Tradicional China de Philippus ThubanJavier es terapeuta con amplia experiencia en acupuntura y moxibustión. Además es especialista médico en acupuntura analgésica y estética y en microsistemas de acupuntura.

Respecto a la distribución del Qi, o energía vital por el ombligo explica Javier que “el sistema umbilical se forma en la fase embrionaria siendo el sistema madre de todo el sistema de meridianos y por ello, controla energéticamente el organismo a todos los niveles. La formación energética de nuestro organismo se inicia con la aparición de los vasos maravillosos Chong Mai (denominado “mar de los órganos y las entrañas” a los que mantiene con energía y sangre), Ren Mai (denominado “mar de los meridianos yin”) y Du Mai (denominado “mar de los meridianos Yang”). Estos tres vasos son los receptores de la energía Jing innata que pasa de los progenitores al embrión. Tras la fase embrionaria, energéticamente se forman los demás vasos maravillosos y el sistema de los 12 meridianos a medida que fisiológicamente también se forman los órganos del feto”.

El Qi o energía vital, circula por estos canales pudiendo sufrir bloqueos debidos a malas posturas, emociones no manifestadas o pensamientos reprimidos… Cuando estos canales  no tienen estancamientos ni dispersiones el caudal de energía fluye correctamente y esto es clave para la salud física, emocional y mental. Como explica Javier BarañanoChong Mai, Ren Mai y Du Mai son la energía básica celular del cuerpo y crean un circuito conectando útero, riñón, corazón y cerebro (eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenales/útero en medicina convencional y eje “Shao Yin” en medicina tradicional china), en donde el riñón será el contenedor definitivo de la energía jing innata y de la energía jing adquirida por la metabolización de los órganos para su conservación y distribución”.  “El jing”, destaca Javier,  “es la energía más pura y potente de nuestro organismo y  el riñón será el encargado de su regulación  y distribución a través de los vasos maravillosos”.

Entendiendo el Jing

En términos de Occidente, el Jing sería más o menos el equivalente a la carga genética. Hace referencia a la sustancia que define cómo es el ser humano y cómo actúan las funciones vitales. El Jing innato sería la fusión de las células reproductivas de los padres  y el Jing adquirido el que procede de la transformación de los alimentos y el aire inhalado a lo largo de la vida. En palabras de Javier Barañano, “la energía Jing se relaciona fisiológicamente con el sistema endocrino y el mecanismo hormonoreceptor. El sistema endocrino libera hormonas al torrente sanguíneo que dan lugar a respuestas en casi todas las células del cuerpo (células receptoras o diana) y una de sus respuestas es de orden metabólico. Por lo que a través de este sistema ombligo-Vasos Maravillosos-Riñón podremos actuar sobre la función metabólica de las células y por consecuencia sobre el origen de las patologías”.

Además de la Teoría de la distribución del Qi por el ombligo, la terapia de la “Tortuga celestial” se fundamenta también en la teoría de microsistemas. Un microsistema es una zona del cuerpo que contiene información del resto del cuerpo. Es decir, cada microsistema contiene una distribución de puntos de acupuntura que constituyen una réplica del organismo entero.

Javier Barañano, especialista en microsistemas de acupuntura, explica que  “la “Teoría de microsistemas” se refiere a las determinadas partes del cuerpo que constituyen unidades holográficas del conjunto del organismo, siendo éstas unidades la concentración proporcional del mismo, estructuralmente hablando. Así, punturando sobre el mapa holográfico de dichas unidades podemos actuar sobre las partes del organismo afectadas por una patología concreta gracias al denominado fenómeno de “retroacción holográfica”

Estos microsistemas o  unidades holográficas son el abdomen, el pabellón auricular,  el cráneo, la palma de las manos y la planta de los pies. Algunas de las técnicas y métodos que se aplican en ellas son, por ejemplo,  la “Auriculoterapia de Nogier”, la “Craneopuntura de Yamamoto”, la “Reflexología podal” y, por supuesto, la técnica que nos ocupa: la “Tortuga celestial”.

Antes de comenzar la representación holográfica de la tortuga celestial abriremos con el punto 4BP el meridiano de Chong Mai por su función de mar de los órganos y entrañas y podremos abrir un segundo vaso maravilloso en función de la zona sobre la que queramos actuar,  por ejemplo, para una hernia discal en L5-S1 actuaremos sobre la columna vertebral por lo que deberíamos abrir Du mai con el punto 3ID.

Respecto a cómo se desarrolla la técnica, Javier Barañano indica que “para la representación holográfica de la “Tortuga celestial” se utilizarán puntos de los meridianos de Ren Mai, Riñón y Estómago, así como los puntos curiosos descubiertos por el Dr. Bo Zhi Yun. Una vez  cartografiada la tortuga, punturaremos los puntos cielo y tierra 12RM y 4RM, los puntos maestros específicos de la patología  a tratar y los puntos de la zona afectada de la tortuga, es decir y siguiendo con el anterior ejemplo, punturaremos sobre la zona de la tortuga que representa  las vértebras L5-S1. Posteriormente cerraremos los vasos Maravillosos utilizados”.

Como se indicaba al principio del artículo, este método resulta muy eficaz en patologías crónicas y en las que son de difícil resolución. Jesús Barañano destaca a este respecto que “en mi experiencia clínica con el método de la tortuga celestial de acupuntura, es en las patologías, óseas, musculares y articulares en las he obtenido los mejores resultados. En el 90% de los casos en los que he aplicado esta técnica el resultado ha sido absolutamente eficaz”.

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