La sanidad española se cae del Top-10: la opinión del Profesor José Ángel Díez Sequera

//La sanidad española se cae del Top-10: la opinión del Profesor José Ángel Díez Sequera

“La sanidad española ya no es de las 10 mejores del mundo: cae al puesto 19“.

Esta impactante e importante noticia apareció publicada en revista “Redacción Médica” el pasado 25 de mayo. Y esta opinión no es suya, ni nuestra, claro, sino el resultado del prestigioso estudio realizado por la revista The Lancet, que compara datos de los sistemas sanitarios de 195 estados del mundo.

La atención sanitaria en España ha dejado de estar entre las diez primeras del mundo, en concreto la novena en 2015, para pasar al puesto decimonoveno en 2016, último año evaluado. Una fuerte caída, que se ha producido en tan sólo un año. De acuerdo con los resultados del estudio publicado, los sistemas de salud más valorados son los de Islandia, Noruega y Holanda, y los que obtienen una consideración más baja los de la República Centroafricana, Somalia y Guinea-Bissau. A España le superan  Andorra, Italia e Irlanda, mientras que estamos por delante de Francia y Grecia.

En nuestro sistema nacional de salud las patologías que aparecen como peor atendidas son el cáncer de piel, de cérvix, y testicular; mientras que la atención a enfermedades como el tétanos, la diabetes, la apendicitis o las hernias obtienen la mejor valoración. Hasta aquí los datos, ahora mi comentario.

La opinión de José Ángel Díez Sequera, creador de Philippus y director académico y de relaciones institucionales

El estudio comparativo publicado por The Lancet no hace más que confirmar lo que los españoles ya venimos observando desde hace años: el paulatino deterioro de nuestro Sistema Nacional de Salud (SNS) y la alarmante pérdida de calidad en la atención sanitaria que recibimos. A pesar de que durante las últimas década los políticos han sido muy hábiles transmitiendo la idea de que, gracias a ellos, gozamos de un “estado del bienestar” y lanzan continuamente la letanía   -o el mantra-   de que disfrutamos de la mejor sanidad del mundo, nada de esto ha sido cierto nunca, y lo que es peor, cada vez lo es menos.

Eso sí, es cierto que aquí todo el mundo y toda enfermedad son atendidos y sin que a nadie le pregunten el número de la cuenta bancaria, pero eso no significa que se nos dé la mejor atención posible. También es cierto que los profesionales que nos atienden, desde el auxiliar administrativo que tramita nuestra cita en la ventanilla de secretaría, al médico que nos recibe en consulta   -normalmente varios meses después-   lo hacen con más simpatía que años atrás, pero la calidad de un sistema sanitario no se basa en la solidaridad económica de la clase media, ni en la simpatía de sus profesionales, sino en la capacidad de devolver la salud a los pacientes. Aunque lo cierto es que debería estar basado en la capacidad de prevenir la enfermedad.

Adaptación del sistema sanitario a las necesidades actuales

Sin duda son muchos los factores que provocan que nuestro SNS y la atención sanitaria que recibimos no estén a la altura de una sociedad moderna, una sociedad del siglo XXI, pero sin duda, detrás de todo se encuentra el status quo, una situación de intereses entrelazados: económicos, políticos, de expectativas y ambiciones profesionales y personales… El resultado es un sistema de atención que continúa anclado en parámetros de mediados del siglo pasado y que hace oídos sordos a la necesidad de ofrecer prestaciones del siglo XXI a los pacientes del siglo XXI. Unos pacientes que, junto a la más moderna tecnología, claman por una sanidad que deje de estar orientada a la enfermedad y pase a enfocarse a la salud, la prevención y a ofrecer atención personalizada, menos cruenta e invasiva, que incorpore a las terapias naturales complementarias, como ocurre en esos otros países de nuestro entorno.

De todo esto iré hablando en futuras entregas, defendiendo la verdad y no la posverdad, que es la distorsión deliberada de la realidad, la manipulación de las creencias y de las emociones con el fin de influir en la opinión pública y en la respuesta social. Ahora, lo único cierto, es que los españoles vemos como nuestro Sistema Nacional de Salud se desmorona ante nuestros ojos. Pero… ¿se desmorona o lo están derribando para dejar libre el solar y construir un nuevo edificio de apartamentos de lujo?

Si te agrada mi conversación, nos seguimos viendo en estas páginas, ¡ciao!

*Puedes leer la noticia de la revista Redacción Médica haciendo click aquí.

2018-06-04T11:54:03+00:00 junio 4th, 2018|Categories: Noticias Ph-Thuban|