Una de las cualidades del drenaje linfático es que, además de ser la técnica por excelencia para el tratamiento de trastornos, como los edemas linfostáticos  primarios y secundarios, los llamados linfedemas, es también una técnica muy utilizada para reforzar, preparar, potenciar y favorecer el tratamiento de otros desequilibrios que se estén tratando o se vayan a tratar con otras terapias naturales.

EL quiromasaje en Philippus ThubanUno de los ejemplos de aplicación de esta terapia natural en complementación a otra es la que nos explica Maribel Ochoa Merino, profesora del departamento de Terapias Manuales de Philippus Thuban: “el drenaje linfático manual puede ser una herramienta muy útil dentro del campo de la naturopatía, actuando como apoyo en los tratamientos de depuración intestinal, hepático-biliar y renal y acompañando a dietas limpias depurativas   para mantener el organismo en buen estado de salud. El uso conjunto con fitoterapia nos permite realizar un tratamiento depurativo completo”.

Otra de las terapias que utiliza como herramienta complementaria y  de apoyo el drenaje linfático es la Osteopatía. “en los tratamientos conjuntos de osteopatía visceral, el drenaje linfático facilita la devolución a las vísceras su movilidad fisiológica, el restablecimiento de la vascularización y combinando las presiones con la respiración, se actúa  en el paquete de ganglios abdominales, que permite realizar un vaciado más profundo en su recorrido.”  También en muchos tratamientos de osteopatía estructural que presentan procesos edematosos, se recomienda la práctica de un drenaje linfático manual antes de comenzar puesto que, “ante las alteraciones del tejido conjuntivo y trastornos osteomusculares, restablece la laxitud de las fibras elásticas del tejido conjuntivo, impidiendo que se retenga líquido en él”.

En el campo de la reflexoterapia, la práctica del drenaje ayuda, por ejemplo, reforzando. Es especialmente eficaz en los casos de estreñimiento. Además existen unos puntos reflejos del sistema linfático, llamados PUNTOS NEUROLINFÁTICOS DE CHAPMAN.

A nivel del Sistema Nervioso Neurovegetativo, debido al ritmo lento, pausado y la suavidad con la que se realizan los movimientos, ejerce un efecto sedante y relajante, estimulando los mecanoreceptores para la inhibición del dolor”.

Otra de las áreas en las que es muy apreciado el drenaje linfático manual es en el campo de la Estética. “Aplicado indistintamente en tratamientos faciales y corporales, es desintoxicante y equilibrante. Esto da lugar a una mejor  nutrición celular y ayuda a la regeneración de los tejidos atenuando los trastornos  epidérmicos”

Hay que destacar los beneficios que se obtiene en los trabajos realizados en los casos de celulitis, ya que actúa  sobre el edema subcutáneo, favoreciendo el reblandecimiento de los nódulos fibróticos y gracias a la estimulación linfática, la eliminación de células adiposas.

Asimismo en los tratamientos post-quirúrgicos de cirugía plástica: liposucciones, rinoplastias, mamoplastias,  lifting, etc…, el drenaje linfático acelera el proceso de recuperación con la desaparición del edema y los hematomas y devolviendo rápidamente su equilibrio fisiológico y una mejor cicatrización. Además alivia el dolor, reduce la fibrosis, y acelerar el proceso de recuperación en general”.

Maribel Ochoa Merino es Titulada Superior en Terapias Naturales.  Es osteópata, quiromasajista y especialista en la Técnica Manual de drenaje linfático. También tiene formación en técnica de Integración Neuromuscular (TIN), reflexoterapia y Masaje Deportivo.