Una de las funciones por las que es más conocido, dentro de las terapias manuales,el drenaje linfático es por su eficacia en el tratamiento de los edemas.

Además de esto, la técnica del drenaje linfático manual actúa sobre el sistema nervioso vegetativo permitiendo la disminución del dolor y practicado con regularidad actúa también mejorando el sistema inmunológico.

Pero tampoco hay que olvidar, que a parte de sus beneficios para la salud y de su papel como técnica complementaria y potenciadora de otras terapias, el drenaje linfático manual es una técnica muy apreciada en el campo de la Estética por su múltiples beneficios.

Maribel Ochoa Merino, profesora del departamento de Terapias manuales de Philippus Thuban, destaca su papel en los trastornos de la piel: “Aplicado indistintamente en tratamientos faciales y corporales, es desintoxicante y equilibrante,  esto da lugar a una mejor  nutrición celular y ayuda a la regeneración de los tejidos atenuando los trastornos  epidérmicos”.

Otra de las aplicaciones que complementa muy bien el drenaje linfático es el caso de las  dietas de adelgazamiento, debido a su eficacia en la eliminación de líquidos así como su actuación para mejorar la celulitis. Se suele recomendar después de las cirugías de adelgazamiento, en especial de liposucciones, ya que normalmente este tipo de intervenciones generan un gran edema. El drenaje linfático manual ayuda a la piel a la reabsorción del edema y por lo tanto a favorecer la recuperación.

“Destacan los beneficios que se obtiene en los trabajos realizados en los casos de celulitis”, indica Maribel “ya que actúa  sobre el edema subcutáneo, favoreciendo el reblandecimiento de los nódulos fibróticos y gracias a la estimulación linfática, la eliminación de células adiposas”.

Además de después de las liposucciones, en otros tratamientos post-quirúrgicos de cirugía plástica como rinoplastias, mamoplastias,  lifting, etc… acelera el proceso de recuperación con la desaparición del edema y hematomas, devolviendo rápidamente su equilibrio fisiológico y una mejor cicatrización.

También en  casos de acné, quemaduras, eccemas o cicatrices. Y es que el drenaje linfático mejora la calidad de los tejidos de la piel favoreciendo su nutrición, por lo que puede mejorar considerablemente estos desequilibrios. Se ha comprobado también sus efectos tensores en su aplicación en el rostro.

Pero no hay que olvidar que es una técnica que debe ser aplicada por un profesional formado y preparado. Puede tener contraindicaciones en algunos casos como infecciones agudas o tumores malignos no controlados, flebitis y  trombosis venosa profunda, hipertiroidismo, asma bronquial…

Maribel Ochoa Merino es Titulada Superior en Terapias Naturales, es osteópata, quiromasajista y especialista en la Técnica Manual de drenaje linfático. También tiene formación en técnica de Integración Neuromuscular (TIN), reflexoterapia y Masaje Deportivo.