Existen muchos tipos de dolor y su intensidad siempre varía entre personas. Muchas mujeres sufren un dolor que describen como intenso, como sufrir un corte o puñalada, cada 28 días, todos los meses de su vida reproductiva. Este dolor al que se refieren muchas mujeres es una patología llamada dismenorrea y según algunos estudios, afecta al 15-90% de las mujeres, convirtiéndose así en el trastorno más común entre la población femenina en edad reproductiva. Aunque su prevalencia es muy alta, se convierte en algo difícil de determinar dado que existen muchísimos casos sin documentar, porque muchas mujeres y niñas piensan que es algo normal y recurren a la venta libre de fármacos o remedios naturales sin comunicárselo a un profesional de la salud.

Vía: tusintoma.com

A pesar de ser una patología tan común en mujeres, muchas de ellas, no obtienen un alivio satisfactorio para sus dolencias y recurren a métodos más agresivos de tratamiento que les pueden provocar efectos yatrogénicos cuando su uso se mantiene en el tiempo.

De hecho, este problema tiene un impacto mucho mayor del que nos pensamos no sólo para las mujeres que lo sufren si no, también para nuestra sociedad, por lo que una mayor comprensión y conocimiento del problema, probablemente sería un gran beneficio para todos. La dismenorrea tiene un gran impacto en la vida de las mujeres que la sufren, sobre todo en adolescentes, siendo la causa más frecuente de reducción de la productividad laboral, el rendimiento académico y la disminución de las actividades sociales, físicas y deportivas. Y como consecuencia de esta disminución en la productividad, el coste de los medicamentos y la atención médica que se necesita, se producen pérdidas económicas considerables. Por esto, los expertos advierten de la necesidad de abordar la dismenorrea también desde una perspectiva psicosocial para intentar ayudar sobre todo a las mujeres, gestionando el problema desde una manera integrativa para conseguir mayor éxito en el tratamiento y alcanzar mayor bienestar en las personas que lo padecen y su entorno.

Por ello, es importante saber qué herramientas tenemos a nuestra disposición y comprender qué nos pasa y porqué se producen esos dolores tan fuertes cada mes. En el artículo de hoy, vamos a exponer una descripción de la dismenorrea, ver sus posibles causas, factores de riesgo, qué podemos hacer para mejorar nuestra calidad de vida durante el periodo menstrual, qué alimentos podemos incluir en nuestra dieta y cuándo para mejorar los ciclos menstruales y qué herramientas estudiadas por la ciencia nos ofrece la naturopatía para disminuir nuestro dolor y poder desarrollar nuestras actividades cotidianas con mayor normalidad mientras estemos con el periodo.

¿Qué es la dismenorrea?

La dismenorrea se define como el dolor que se produce durante el periodo menstrual de la mujer en los que experimentan cólicos en la parte baja del abdomen, pudiendo ser fuertes o agudos e intermitentes. Algunas mujeres pueden sufrir este dolor incluso en la parte lumbar de la espada o las piernas. En muchas ocasiones este dolor es suficientemente grave como para provocar incapacidad en la vida de la mujer que lo padece, haciendo que no pueda desarrollar sus actividades diarias y apenas se pueda mover, suele ser un dolor bastante incapacitante. El dolor tiende a ser más intenso 24hrs después del inicio de la menstruación y continúa por 2 a 3 días.

Vía: salud.facilisimo.com

Los síntomas que pueden acompañar a la dismenorrea son:

  • Dolor pulsátil, calambres o un dolor sordo en la parte baja del abdomen que se puede extender a lumbares y muslos, pudiendo ser muy intenso
  • Cefaleas
  • Náuseas
  • Estreñimiento o diarrea
  • Dolor de espalda
  • Polaquiuria (aumento en la frecuencia de micción que suele estar asociado a una irritación en el tracto)
  • Mareos
  • Puede estar acompañado de una gran inflamación de la parte baja del abdomen

Posibles causas

Debemos entender que, durante la menstruación, el útero se contrae para ayudar a expulsar su revestimiento (endometrio). Existen unas sustancias parecidas a las hormonas llamadas prostaglandinas, que se encargan de ayudar al endometrio a producir esas contracciones uterinas que causan dolor e inflamación. El problema surge cuando los niveles de prostaglandinas están por encima de sus valores y por ello, el dolor puede ser mucho más intenso. La alimentación, el ejercicio y las medidas naturales son eficaces armas para equilibrar nuestros niveles de prostaglandinas.

Pero para saber qué medidas debemos de tomar para asegurar el éxito de nuestro tratamiento, debemos de tener en cuenta el tipo de dismenorrea que se padece. Existen dos tipos:

  • Primaria: es la más común. Se produce en mujeres que no tienen problemas asociados al aparato genitourinario. El dolor menstrual se inicia al comienzo del periodo y desaparece 2 o 3 días después. La causa es el aumento de los niveles de prostaglandinas y su actividad sobre el útero.
  • Secundaria: con frecuencia está relacionada con problemas en el útero u otros órganos pélvicos como endometriosis, miomas, dispositivo intrauterino (DIU) de cobre, enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), fibromas, estenosis cervical uterina o algunas infecciones de transmisión sexual.

Dependiendo del tipo de dismenorrea que se desarrolle debemos proporcionar y adaptar el tratamiento hacia un tipo u otro.

Factores de riesgo

  • Tener menos de 30 años (aunque existen mujeres que padecen dolores menstruales hasta la menopausia). Algunas mujeres también han visto disminuido el dolor de sus periodos después de tener un parto vaginal.
  • Debutar en la menstruación a una edad muy temprana (a los 11 años o menos).
  • Menorragia (periodos menstruales muy abundantes).
  • Metrorragia (periodos menstruales irregulares).
  • Antecedentes familiares de dismenorrea.
  • Tabaquismo.
  • Antecedentes quirúrgicos como la conización cervical y la ablación endometrial.
  • Aunque este es un tema delicado (por ello debe abordarse con máximo respeto y profesionalidad), sabemos que muchas mujeres con un historial sexual con antecedentes actuales o previos de abuso sexual u otros eventos traumáticos, desarrollan este tipo de patología.

Soluciones

A la hora de abordar el problema de la dismenorrea, la medicina convencional nos ofrece tratar los problemas subyacentes con antiinflamatorios no esteroideos, y si el dolor persiste y no se soluciona con este tipo de medidas, recurrir a los anticonceptivos orales (que suprimen la ovulación, es decir, no se menstrua).

Pero como ya sabemos, los dolores menstruales primarios se producen por un exceso de prostaglandinas que actúan sobre el útero. Este tipo de medidas sólo actúan sobre los síntomas y no sobre el problema, por lo que tendremos que tomar fármacos durante toda nuestra vida reproductiva con los efectos yatrogénicos que esto conlleva (gastritis, úlceras gástricas, infertilidad, aumento de peso, cambios de humor, etc). Pero como ya hemos dicho en artículos anteriores, la naturopatía aborda como objetivo principal la causa que desencadena un desequilibrio en el cuerpo que produce una patología para garantizar un éxito mayor frente al problema.

Este tipo de problemas, aunque muchas veces no somos conscientes, tienen un componente emocional importante que debe ser tratado, por lo que conseguiremos disminuir los dolores menstruales con más éxito cuando abordamos el problema desde un punto integrativo, que maneje la parte psicológica del proceso, la bioquímica, la alimentación y la parte social. Con una gran parte de todos estos componentes nos puede ayudar un naturópata.

Soluciones naturales

El abordaje naturopático consistirá es averiguar mediante una buena anamnesis la causa del desequilibrio menstrual. Lo segundo que hará es determinar las prioridades para el trabajo que se va a realizar bajando la inflamación, regulando el ciclo menstrual y regulando los niveles de hormonas y prostaglandinas. De este modo, tendremos un seguimiento con unas pautas que tendrán principio y fin. De hecho, existe un estudio que hace un repaso sobre algunas de las plantas medicinales que han sido utilizadas tradicionalmente a lo largo de los años por la medicina naturopática y después de comprobar su eficacia frente a la dismenorrea, el propio estudio concluye diciendo que brindan una información muy valiosa que debe de ser considerada por los médicos actuales que trabajan en el sector femenino para encontrar beneficios sobre todo en su trabajo con mujeres.

Disponemos de varias plantas que actúan sobre la inflamación, la regulación del ciclo y los niveles hormonales. En algunas regiones se utilizan de forma tradicional unas u otras con mayor frecuencia, pero vamos a hacer una pequeña lista y porqué las utilizaremos:

ARTEMISA (Artemisia vulgaris): la utilizaremos por su efecto sobre la regulación menstrual y su actividad antidismenorréica, calmando las menstruaciones dolorosas y mejorando las irregulares. Esta acción farmacológica se produce gracias a sus propiedades emenagogas y antiespasmódicas que le proporciona el cineol y la tuyona. Y también por su efecto en la reducción de la inflamación gracias a la inhibición de la lipooxigenasa.

vía: ballyrobertgardens.com

 

FRAMBUESO (Rubus idaeus): Las hojas verdes del frambueso se han incluido en la Farmacopea Británica desde 1983 y en 2012 la Agencia Europea de Medicamentos publicó una monografía comunitaria de hierbas sobre sus hojas. La monografía europea sobre las hojas del frambueso ha aprobado su uso como medicamento tradicional debido a la investigación científica y su aval, para el alivio de los espasmos asociados con los períodos menstruales. E incluso para el tratamiento sintomático de la inflamación leve en la boca o garganta y de la diarrea leve (algunos de estos síntomas relacionados con la dismenorrea).

CALÉNDULA (calendula officinalis): las flores de esta planta tienen una alta cantidad de flavonoides, esteroles y aceite esencial que tienen un efecto estrogénico y emenagogo que actúa sobre los desequilibrios menstruales. También posee una gran actividad antiinflamatoria gracias a sus flavonoides y sus alcoholes triterpénicos que inhiben la actividad de la enzima lipooxigenasa, responsable de la producción de citoquinas y la infiltración leucocitaria.

vía: jardineriaplantasyflores.com

SALVIA (Salvia officinalis): se utiliza en las irregularidades menstruales por su acción emenagoga (tuyonas), estrogénica y antiespasmódica gracias a sus flavonoides, ácidos fenólicos y acetato de bornilo del aceite esencial.

MILENRAMA (Achillea millefolium): la acción de la milenrama sobre los trastornos menstruales ha sido más que probada por la ciencia. Se comporta como un gran antiespasmódico y antiinflamatorio gracias a la composición de su aceite esencial y los flavonoides. Este estudio, después de administrar milenrama y un placebo a varias mujeres determinó que es eficaz para minimizar la gravedad del dolor en la dismenorrea primaria.

vía: remedios-naturales.org

 

JENGIBRE (Zingiber officinale): Esta maravillosa planta tan versátil en su uso y cada vez más conocida en el mundo occidental lleva años demostrando su gran eficacia frente a diversas patologías entre ellas, la dismenorrea. Un estudio, después de examinar a varias mujeres divididas en dos grupos en los que a unas se les administró un placebo y a las otras cápsulas de jengibre y en tan sólo los tres primeros días del periodo menstrual tomando jengibre, los dolores bajaron mucho su intensidad. Por lo que se concluyó que el jengibre era eficaz minimizando los dolores menstruales severos. Y otro estudio comparó el jengibre con el ácido mefenámico y el ibuprofeno. Tras finalizar el estudio, no se encontraron diferencias entre los tres grupos de mujeres, pero lo que se concluyó que el jengibre era tan eficaz como el ácido mefenámico y el ibuprofeno para disminuir el dolor en dismenorrea primaria. Asombroso ¿verdad?, los estudios científicos cada vez nos descubren más efectos tan increíbles sobre las plantas medicinales cuando pensamos que van a ser menos efectivas que la medicina convencional.

vía: guioteca.com

CIPRÉS (Cuperessus sempervires): encontraremos el ciprés en multitud de formulaciones para tratar la dismenorrea debido a que es muy útil para manejar el exceso de la congestión pélvica que se puede producir durante estos procesos debido a que tiene actividad vasoconstrictora y antiespasmódica.

GLUCONATO DE ZINC Y COBRE: los oligoelementos forman parte de la terapéutica más común del naturópata, debido que nos ofrecen una regulación muy efectiva sobre los procesos bioquímicos que se encuentran alterados. Los utilizamos en dosis fisiológicas siguiendo la ley farmacológica de Arndt-Schultz que dice que las dosis fisiológicas equilibran la función celular. Del zinc y del cobre dependen más de 100 enzimas para hacer su actividad habitual para realizar los procesos bioquímicos necesarios para el organismo. Entre estos procesos en los que participan y son imprescindibles, está el ciclo menstrual. El zinc y el cobre juegan un papel fundamental en la síntesis de hormonas relacionadas con el ciclo menstrual. Estudios e investigaciones constatan que las alteraciones en la relación de estos dos oligoelementos podrían explicar los dolores y las alteraciones menstruales.

vía: chemicalbook.com

ÁCIDOS GRASOS OMEGA 3: muchas veces, se produce un aumento de prostaglandinas proinflamatorias debido al desequilibrio entre los ácidos grasos omega 3 y 6, donde la cantidad de omega 6 está desproporcionalmente elevada. Por lo que la administración de omega 3 puede ayudarnos a inclinar la balanza sobre las prostaglandinas antiinflamatorias. De hecho, un estudio realizado en mujeres suplementadas con omega 3 concluyó que la suplementación con ácidos grasos omega 3 redujo la intensidad de los síntomas de la dismenorrea primaria e incluso dijo que la eficacia de esta suplementación fue suficiente para disminuir la dosis de rescate de ibuprofeno.

También es importante adquirir hábitos de vida que ayuden a reducir los síntomas de la dismenorrea:

  • ALIMENTACIÓN: existen algunas guías alimentarias llamadas alimentación cíclica, que nos ayudan a introducir mayor cantidad de algunos tipos de alimentos dependiendo de la etapa del ciclo menstrual en la que nos encontremos.

Vía: Pinterest

  • Dietas bajas en aromatasa: la aromatasa en la enzima responsable de fabricar estrógenos. Esta dieta se basa en bajar el exceso de los niveles de estrógenos. En este tipo de dietas debemos aumentar los alimentos ricos en nutrientes como las vitaminas B2, B6, B9 y B12, el magnesio, el aminoácido metionina, la colina y el inositol que son imprescindibles para una buena metilación. Estos nutrientes los encontraremos en las remolachas, las crucíferas, las legumbres, el aguacate, las algas, el plátano, los dátiles, el ajo, los cereales integrales, los frutos secos y las espinacas.
  • Aplicar calor en la zona mediante bolsa de agua caliente o sacos de semillas puede ser un alivio sintomático muy eficaz frente al dolor.

vía: Natursan

Hemos llegado al final de nuestro viaje por la comprensión y abordaje de la dismenorrea. Hemos expuesto muchas medidas y muchas plantas y remedios medicinales avalados por la ciencia, por lo que puede llegar a ser abrumador intentar tomarse todo porque todo ofrece alivio, pero no desesperéis, afortunadamente los laboratorios nos ofrecen formulaciones en las que aparecen varias plantas en una sola mezcla y nos facilitan muchísimo el trabajo y la administración de los complejos. Existen incluso laboratorios que mezclan en su formulación oligoelementos con plantas u hongos medicinales. Por ello, a la hora optar por la opción natural para el abordaje de la dismenorrea, debemos de estar bien aconsejadas y tenemos que ver qué composición nos viene mejor y nos hace mayor efecto. Seguramente notemos mejoría con cualquiera, pero debemos de dar en la diana y por ello, como cada una de nosotras somos únicas y tenemos distintos cuerpos y circunstancias personales, habrá compuestos que nos vengan mejor que otros, por ello, es tan importante acudir a un naturópata que nos aconseje bien para que, a lo mejor, con uno o dos productos podamos tener el tema de la dismenorrea controlado. Lo que es indiscutible, es que una alimentación adecuada, el ejercicio y las técnicas de relajación nos van a ayudar enormemente a todas.

Precauciones: algunas plantas tienen interacciones medicamentosas con otros fármacos por lo que es necesario consultar a un especialista para ajustar un tratamiento adecuado que no interfiera con tratamientos pautados por un médico. Puedes consultar a nuestros profesionales de la Clínica Thuban de Medicina Integrativa.


Información elaborada por Elena Cerro, colaboradora de la Escuela Superior de Naturopatía del Grupo Thuban.

Unidad de naturopatía de la Clínica Thuban.