Colesterol: Y ahora ¿qué?

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Durante los últimos 40 años decenas de millones de personas se han sometido a regímenes estrictos y han consumido y consumen estatinas para reducir sus niveles de colesterol. Ahora, las autoridades de los Estados Unidos eliminan de las listas de alimentos peligrosos aquellos que se consideraban más relacionados con el colesterol. Cuarenta años y decenas de miles de millones de dólares después, la medicina tradicional reconoce lo que ya decía la naturopatía: el colesterol no se genera con la comida sino que se genera por el hígado qué es el que debe de ser tratado sin sobrecargarlo de sustancias químicas. ¿Qué se hace ahora con todas esas personas? ¿Qué se les cuenta sobre el tiempo perdido y sus efectos secundarios?

El pasado 10 de febrero el Washington Post, entre otros medios, publicaba la decisión del gobierno de los Estado Unidos de retirar las advertencias sobre el colesterol a una lista de alimentos que durante los últimos 40 años habían sido, progresivamente, considerados como “generadores de colesterol”. Cuarenta años después, la conclusión del informe de la American Heart Association/American College of Cardiology es que el colesterol no es un nutriente que cause preocupación por su consumo excesivo. De hecho, solo el 15% del colesterol en sangre es generado por la comida, el resto es producido por nuestro hígado. La cuestión escandalosa es que durante estos 40 años, las estatinas se han convertido en el fármaco más consumido en el mundo. Este negocio ha ido creciendo también a medida de que diferentes estudios iban determinando que los niveles de colesterol en sangre debían reducirse aún más. ¿Curioso?

La utilización de fármacos como las estatinas son adecuados y recomendables en situaciones de muy altos niveles de colesterol en sangre en las que su reducción sea urgente y no pueda ser abordada desde otros métodos o en casos de diabetes, tensión alta, sedentarismo, tabaquismo,…La realidad es que el tema del colesterol puede y debe abordarse desde la medicina natural y desde los hábitos de consumo. Esto no sólo para trabajar sobre el problema (la generación de colesterol por el hígado) y no sobre el síntoma sino, además y fundamentalmente, para evitar los numerosos efectos secundarios que tienen estos medicamentos químicos. Las estatinas pueden ser responsables de dolores muscularas, problemas digestivos, alteraciones en el sueño y la memoria,… Lo paradójico es que la persona puede empezar a tomar más medicación para solucionar los problemas que las estatinas generan cuando la solución puede ser, sencillamente, ponerse en manos de un naturópata profesional y bien formado que trabaje el sistema que genera el colesterol y no las consecuencias del mismo.

Por todo ello, llama la atención que muchos de los medios de comunicación que, de manera profusa con cierta frivolidad y superficialidad, por qué no decirlo, hablan de las pseudociencias, no se hayan hecho eco de la noticia. Desde Philippus Thuban seguimos abogando por la compatibilidad integrativa de los dos abordajes y también de la defensa de la Naturopatía profesional como la disciplina más adecuada para tratar estas situaciones. También abogamos por la necesidad de una información basada en realidades y no en ciertos sensacionalismos; no podemos olvidarnos que la salud es el elemento fundamental del bienestar de la persona. Un tema serio para nosotros.

2018-05-27T10:30:08+00:00abril 5th, 2018|Categories: Naturopatía, Noticias Ph-Thuban, Patologías|