Se calcula que 7 de cada 10 individuos sufre dolor de cabeza de tipo tensional varias veces a lo largo de su vida, pero muchas veces no sabemos identificar el origen de nuestra dolencia y tomamos un tratamiento que no es adecuado ni demasiado eficaz para calmar nuestro dolor.

cefalea

Por ejemplo, ¿has tenido dolor de cabeza alguna vez, te has tomado un analgésico y sólo te ha aliviado un poco el dolor, pero lo que más te ha funcionado ha sido el descanso? Pues esto es debido a que tu dolor de cabeza tenía como causa la tensión emocional y, por tanto, su mejor tratamiento son los ansiolíticos, no los analgésicos (que sólo van a tratar el dolor, pero no la causa y no siempre pueden ayudarnos demasiado).

Si todo esto te suena o lo sufres con frecuencia, te vamos a explicar en qué consiste este tipo de dolor de cabeza. Cómo lo puedes identificar y te daremos herramientas para poder ponerle remedio.

 

Descripción

La cefalea tensional es un tipo de dolor de cabeza que se relaciona con tensión en los músculos de las zonas a las que afecta, la parte posterior del cuello, las cervicales, las sienes o incluso puede abarcar la parte frontal de la cabeza.

Es la más frecuente de todas las cefaleas.

Vía: Amplab- fisio

Causas

La cefalea tensional normalmente está provocada por el estrés, la ansiedad o la depresión.

Es muy frecuente que cuando tenemos preocupaciones, nos dan malas noticias, tenemos que resolver situaciones que nos suponen mucha presión, cuando tenemos que enfrentarnos a cosas a las cuales no nos sentimos preparados, tenemos muchas obligaciones por hacer y poco tiempo para realizarlas, estamos incómodos con uno de nuestros entornos y debemos lidiar con él, tenemos una prueba importante y necesitamos que nos salga bien, presión en el trabajo o en las relaciones personales, tenemos a algún familiar enfermo, nos invade la incertidumbre, etc … ante todo este tipo de situaciones, depende de las habilidades psíquicas que tengamos nos pueden producir en mayor o menor medida ansiedad y estrés e incluso, si se alargan en el tiempo, llevarnos a una depresión. Cada uno de nosotros hacemos lo mejor que podemos cuando la vida nos presenta situaciones o pruebas como estas, y cada uno de nosotros lo gestionamos de manera diferente.

Vía: psicología- online

Cuando todo esto se nos presenta y nosotros creamos que podemos con todo, el cuerpo es el encargado de decirnos que necesitamos ayuda somatizando la ansiedad o el estrés contrayendo los músculos de nuestro cuello y espalda y provocándonos una cefalea tensional. Es decir, nuestro cuerpo actúa como un “chivato” y nos comunica, cuando nosotros no podemos verlo, cómo nos encontramos realmente.

Tratamiento

En naturopatía podemos aliviar este tipo de cefaleas de manera eficaz. Según nuestros principios y filosofía, debemos escuchar al individuo y recoger toda la información posible para tener una visión completa e integrativa del individuo. Por lo tanto, vamos a tratar los problemas desde su causa y no sólo a los síntomas, así, podemos ofrecer herramientas más acertadas y eficaces.  Por ello tenemos muchos enfoques y abordajes que podemos hacer siempre atendiendo a la causa y su manifestación sintomática.

Cuando el origen de una cefalea tensional es la ansiedad y el estrés tenemos a la reina de las plantas para aliviar la tensión emocional: la pasiflora. Se la considera un ansiolítico natural gracias a sus principios activos que le otorgan diferentes propiedades:

  • Debido a la acción de sus principios activos, la pasiflora ejerce un efecto sedante del sistema nervioso aliviando así el nerviosismo y la tensión. Nos ayuda a manejar mejor nuestro estado anímico y nuestra gestión emocional aliviando, así, la ansiedad. Una de las grandes ventajas es que no ejerce efectos depresivos sobre el sistema nervioso.
  • También tiene un ligero efecto hipnótico, es decir, nos ayuda a conciliar el sueño mediante el alivio de la tensión que pudiera existir en el sistema nervioso.
  • Ejerce una acción antiespasmódica. Esto significa que maneja el control de los espasmos musculares como por ejemplo en las tensiones cervicales que nos provocan dolor y rigidez en la zona y fuertes dolores de cabeza.

Vía: medicinanatural_alternativa

Por lo tanto, la pasiflora es una planta específica y muy potente para las cefaleas tensionales ya que nos va a ayudar a manejar el estrés y la ansiedad de manera muy efectiva.

Poseemos un estudio muy curioso sobre los efectos ansiolíticos de la pasiflora que nos van a ayudar a comprender mejor su uso y capacidad de aliviar la tensión emocional y su ventaja frente a otro tipo de ansiolíticos sintéticos. El estudio consistía en medir los efectos y la capacidad ansiolítica de la pasiflora frente al midazolam (una benzodiazepina) en pacientes sometidos a extracción de terceros molares mandibulares que presentaban síntomas de ansiedad frente a la intervención.

Cuarenta voluntarios se sometieron a extracción bilateral de sus terceros molares mandibulares en un ensayo clínico cruzado, aleatorizado, controlado y doble ciego a los que se les administraba pasiflora o midazolam 30 minutos antes de la intervención. Más del 70% de los voluntarios respondieron que se sentían tranquilos o un poco ansiosos con ambos protocolos. Con midazolam, el 20% de los participantes informaron amnesia (no recordar nada en absoluto), mientras que la pasiflora mostró poca o ninguna capacidad para interferir con la formación de la memoria. Y el resultado fue que la pasiflora mostró un efecto ansiolítico similar al midazolam, y resultó seguro y eficaz para la sedación consciente en pacientes adultos a los que se les extrajo el tercer molar mandibular.

Muchas veces la cefalea tensional no viene sola. En ocasiones, suele estar acompañada de compañeros un poco incómodos como el insomnio, las palpitaciones, la sensación de tener un nudo en el estómago, etc… todo esto nos habla de lo mismo. Del aviso por parte de nuestro cuerpo de que estamos muy estresados o sufrimos de ansiedad. La pasiflora nos va a ayudar con todo este tipo de síntomas, pero distintos laboratorios nos ofrecen productos que llevan en su composición plantas e incluso minerales y vitaminas (como la valeriana, la tila o el lúpulo) que incluyen la pasiflora y nos ayudan a retomar el control de nuestro organismo cuando la situación se descontrola.

Y en otra ocasión, ya hablamos del aceite esencial de lavanda como herramienta muy eficaz para el control de la ansiedad.

Por otro lado, sabemos que existe otro tipo de cefalea que está asociada a la hipertensión arterial. A las personas que sufren este tipo de patología se les recomienda que eviten las situaciones de estrés emocional, debido a que este tipo de situaciones puede variar tu tensión y subirla. Pues bien, tenemos un estudio que nos demuestra la eficacia de la tintura de pasiflora para el control de las cefaleas tensionales en combinación con la medicación convencional.

A parte de la fitoterapia, en naturopatía disponemos de otro tipo de técnicas que resulta igualmente efectivas para este tipo de problemas: la TERAPIA FLORAL.

Esta poderosa herramienta nos ayuda enormemente a trabajar con las emociones y recuperar el equilibrio del Ser. Consta de 38 remedios florales según Bach (su creador). Estos remedios son patrones lumínicos con una frecuencia de vibración que conectan con el cuerpo energético. Al existir una unión entre las diferentes partes del Ser, el efecto producido influirá en el cuerpo mental, emocional y físico. Es una grandísima herramienta de autoconocimiento que nos puede ayudar de una manera asombrosa a manejar todas las situaciones que nos supongan un reto o ansiedad y por ello ayudarnos a que la respuesta de nuestro cuerpo ante este tipo de situaciones no se repita o podamos llevarla de una mejor manera o incluso no presentar cefaleas tensionales posteriores.

Prevención

Podemos ayudarnos a nosotros mismos muchísimo si tomamos medidas preventivas frente a la aparición de cefaleas tensionales. Aunque dispongamos de uno o varios remedios para afrontar este tipo de problemas, nunca está de más echarle un cable a nuestro organismo y utilizar herramientas preventivas para evitar o retrasar lo máximo posible la aparición de síntomas. Está en nuestras manos poder hacer distintas actividades que nos ayuden a descargar la tensión o a manejar mejor nuestro estrés como pueden ser:

  • La meditación.
  • El yoga.
  • Las actividades deportivas en compañía o solos.
  • La osteopatía.
  • Los masajes relajantes.
  • Ir de vez en cuando a algún spa o balneario.
  • Quedar con amigos y pasar un buen rato.
  • Realizar actividades con las personas que nos hacen felices.

En definitiva, pararnos un momento y pensar en aquellas cosas que nos hacen felices y hacen que nos sintamos bien y guárdales un hueco en nuestra agenda para disfrutar de ellas. Ésta, es una de las herramientas más poderosas para mejorar el estrés y la ansiedad.

Para el asesoramiento de cualquiera de las terapias que se exponen consulte a un naturópata o un terapeuta floral. Si está tomando medicación, consulte a un naturópata y a su médico.


Información elaborada por Elena Cerro, colaboradora de la Escuela Superior de Naturopatía del Grupo Thuban.